Fe, memoria y trabajo acompañaron el regreso del San Salvador al agua en la Banquina de los Pescadores.

La vuelta del San Salvador al agua no es solo un hecho simbólico: es un acto de memoria viva. En la Banquina de los Pescadores —espacio fundacional de la identidad marítima de Mar del Plata— confluyen generaciones de hombres y mujeres que han hecho del mar su lugar de trabajo, su sustento diario y su herencia familiar. Allí, la fe acompaña cada zarpada, la memoria honra a quienes forjaron este oficio y el trabajo dignifica una actividad que ha sido pilar del desarrollo local y nacional.

Este evento expresa con claridad aquello que define a la pesca argentina: una cultura construida sobre el esfuerzo colectivo, el respeto por el mar y la transmisión de saberes entre generaciones. San Salvador representa a tantas embarcaciones, historias y familias que han tejido su vida alrededor de la pesca, sosteniendo no solo una economía, sino una identidad.

Desde CESMAR reafirmamos nuestro compromiso con la preservación de la memoria pesquera argentina, convencidos de que no hay formación sin historia, ni futuro sin raíces. Acompañar estos actos es parte de nuestra misión institucional: honrar el pasado, fortalecer el presente y formar a las nuevas generaciones de hombres y mujeres de mar con conciencia, identidad y orgullo por su oficio.

La Banquina volvió a ser escenario de fe, memoria y trabajo. Y en ese gesto colectivo, la comunidad pesquera reafirmó que su historia sigue viva, navegando junto al mar que la vio nacer.